
Este cuadro lo pinte en La Plaza de Gipuzkoa, durante un concurso que había organizado Tamayo. Me pase nueve horas pintando, por esa razón tuvimos que picar algo de vez en cuando y nuestra madre nos traía de toda clase de pasteles. La gente que pasaba por al lado mirando los cuadros, se quedaba mas embobada con los dulces que con los cuadros de mi hermano y míos.
Al final que sorpresa, quedé primero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario